Entonces llegó a la playa un grupito de tres chicas, dos chicos y un par de perros. Caminaron hasta el borde de la playa y allí establecieron su campamento.
Una de ellas estaba muy gorda, otra rellenita y otra estaba bastante buena. Todos ellos parecían veinteañeros pero es que nunca se sabe si van al instituto todavía.
Me pregunté si se despelotarían. Quería pensar que si, que ellos se despelotarían y ellas se quedarían en topless. Les observé desde la lejanía. Pero finalmente se quedaron en bañador.
Me pregunté porqué siendo la playa tan grande habían elegido precisamente la zona nudista para acomodarse. La única explicación que le encontré fue que o bien habían venido a alegrarse la vista o bien habían venido a ver si se decidían.
La más maciza se quedó en bikini negro de tirantes y se fue enseguida al agua. No paraba de saltar y jugar con las olas. Era la única. Los demás estaban tranquilamente sentados.
Me emocionaba al pensar que tal vez luego se animase a quitarse por lo menos la parte de arriba.

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